Publicar es fácil. Que te encuentren, no

Durante años, la promesa de la autopublicación fue muy sencilla: escribes un libro, lo maquetas, diseñas una portada, lo subes a KDP y empiezas a vender. Sin una editorial que te diga que sí y sin 500 ejemplares ocupando el garaje.

Funcionó y sigue funcionando. El problema es que ahora puede hacerlo todo el mundo, y ese «todo el mundo» ya no tiene por qué ser humano.

En julio de 2026, cuatro investigadores de Stony Brook, Columbia y la Universidad de Michigan publicaron un estudio sobre 14.419 novelas de género autopublicadas en Amazon entre 2023 y 2026. Pasaron un detector de IA por el texto completo de cada libro y lo cruzaron con sus ventas diarias.

Los libros con más de un 25 % de texto de IA detectado eran una quinta parte del catálogo, pero solo se llevaban alrededor del 12 % de las ventas. Venden peor, sí. Pero ganan terreno: los libros sin IA detectada pasaron de casi el 100 % de las ventas a cerca del 60 %, y los marcados con IA ya ocupan el 31 % de las nuevas entradas en el Top 25.

El dato que más me interesa es otro. En ese periodo, el número de libros con alguna venta trimestral se multiplicó por 19,2, mientras que los ingresos del mercado solo se multiplicaron por 8,9. Cada vez hay más libros repartiéndose una tarta que apenas crece.

A la IA no le hace falta escribir mejor que tú. Le basta con publicar mucho más.

Conviene leerlo con prudencia. Es un preprint sin revisión por pares, la IA se identifica con un detector y hay críticos, como Thad McIlroy, que recuerdan que la avalancha de libros en Amazon no empezó con la IA. Pero la conclusión práctica no cambia: conseguir que alguien encuentre tu libro siempre fue lo difícil, y ahora lo es más.

Amazon es una tienda, no tu negocio

No voy a anunciar la muerte de Amazon. Solo en agosto de 2026, los autores de KDP Select cobraron 69,4 millones de dólares de Kindle Unlimited. Es donde están los compradores, y yo sigo publicando ahí.

Pero cuando alguien compra tu novela en Amazon, el cliente es de Amazon. No tienes su correo ni puedes avisarle cuando saques el siguiente libro. Para volver a venderle, dependes de que el algoritmo te lo ponga otra vez delante.

La encuesta de mitad de año de Written Word Media, con 582 autores independientes, apunta en la misma dirección. Entre los autores más optimistas sobre su negocio, estar en exclusiva con Amazon o fuera de ella daba casi igual: 46 % frente a 47 %.

Lo que sí los distinguía era otra cosa. El 64 % de los autores que crecían estaba publicando más rápido, frente al 36 % del total. Y el 58 % usaba activamente una newsletter, frente al 43 % del conjunto de encuestados.

Es una muestra autoseleccionada y los datos son declarados por los propios autores, así que no demuestra causa y efecto. Pero el patrón es claro: los que crecen no dependen solo de que Amazon les traiga lectores.

Primero, que te descubran

El error más común es empezar por la tienda. Una tienda sin tráfico es una página con un botón de comprar que nadie pulsa.

YouTube, un pódcast, Instagram o el SEO de un blog no compiten con Amazon. Cumplen otra función: son los sitios donde alguien que no te conoce se cruza contigo por primera vez.

Imagina que escribes terror. Puedes pagar anuncios que digan «compra mi novela». O puedes abrir un canal donde cuentas casos reales de casas abandonadas, narras relatos breves o explicas qué inspiró cada libro. Alguien llega por un vídeo, ve otro, descarga un relato gratis a cambio de su correo y, meses después, compra la novela. YouTube no ha vendido el libro: ha creado al lector.

No hace falta estar en todas partes. Basta con un canal que encaje con tu género y que puedas mantener durante años, no durante tres semanas.

Después, poder volver a encontrar al lector

Aquí entra StoryOrigin, que no es una tienda sino una herramienta de marketing para autores. Sirve para ofrecer un reader magnet (un relato o un capítulo gratis a cambio del correo), gestionar copias para reseñadores y lectores beta, y hacer intercambios de newsletters y promociones conjuntas con otros autores de tu género.

El plan gratuito permite entregar archivos, pero para recoger correos, hacer intercambios y promociones hace falta el plan Standard, de 10 dólares al mes o 100 al año. Se conecta con los servicios de email marketing habituales.

StoryOrigin también permite vender ebooks directamente con Lemon Squeezy, que actúa como merchant of record: cobra, gestiona el IVA y te paga. La comisión para autores de StoryOrigin es del 5 % más 0,30 dólares por venta.

Pero su valor de verdad está antes de la venta. Convierte a un lector anónimo en alguien que te ha dado permiso para volver a escribirle. Eso es justo lo que Amazon no te da.

Vender directamente: quedarte con el lector, no solo con la venta

Cuando ya tienes gente que te sigue, aparece otra posibilidad: venderle tú. Cobras más por ejemplar y, sobre todo, el comprador es tuyo. Hay tres opciones muy distintas.

Payhip es una pequeña tienda digital para ebooks, PDF, packs y cursos. El plan gratuito se queda un 5 % de cada venta, el de 29 dólares al mes baja al 2 % y el de 99 dólares elimina la comisión. En todos se pagan aparte las tarifas de Stripe o PayPal, y Payhip gestiona el IVA digital. Para empezar, el plan gratuito es el razonable: los de pago solo compensan con muchas ventas.

Gumroad es la opción más sencilla: subes el archivo, pones precio y compartes un enlace. Pero cobra un 10 % más 0,50 dólares por cada venta directa, más el procesamiento del pago, y un 30 % si el comprador llega desde su marketplace. Ese fijo de medio dólar se nota mucho en un ebook de 3 o 4 euros.

Laterpress es la más interesante para ficción. Permite publicar la novela entera o por entregas, dejar los primeros capítulos gratis, cobrar el libro completo o montar una suscripción, con dominio propio y descarga en EPUB. No cobra comisión de plataforma en las ventas directas: solo pagas Stripe, en torno al 3 % más 0,30 dólares. Sus funciones opcionales de descubrimiento sí pueden llevarse hasta un 15 %.

Con Laterpress se puede montar algo que KDP no permite: capítulos gratis, suscripción para seguir leyendo, novela completa y, después, la siguiente historia. Ya no vendes un archivo, mantienes una relación con quien te lee. Un detalle curioso: Laterpress se presenta ahora también como editor de ficción con IA, aunque esas funciones son opcionales.

Las tres tienen el mismo límite. Ninguna te trae compradores: el tráfico lo pones tú.

Publicar wide: Amazon como una tienda más

Vender directamente no obliga a dejar las librerías digitales. La otra vía es ensanchar la  mirada: poner el ebook en Apple Books, Kobo, Barnes & Noble, Google Play y bibliotecas, además de Amazon. Para no tener que subirlo tienda por tienda existen los agregadores. Los dos más conocidos cobran de forma opuesta.

Draft2Digital se queda aproximadamente un 10 % del precio de venta de cada ejemplar. Si no vendes, casi no pagas. En abril de 2026 introdujo por primera vez dos tarifas: 20 dólares de activación para cuentas nuevas y 12 dólares al año para las que ganan menos de 100 dólares anuales. El motivo es revelador: según Publishers Lunch, buscaban frenar las cuentas automatizadas que suben libros generados con IA. La avalancha ya está cambiando las condiciones también fuera de Amazon.

PublishDrive hace lo contrario: no cobra comisión y funciona por suscripción. El plan gratuito permite un ebook, pero desde febrero de 2026 solo en tres tiendas (Apple Books, Barnes & Noble y Kobo). El plan Starter cuesta 16,99 dólares al mes (13,99 en pago anual) y cubre tres títulos en todos los canales. Ojo: el ebook, la tapa blanda y el audiolibro de una misma obra cuentan como tres títulos.

La regla práctica es sencilla. Si vendes poco, la comisión de Draft2Digital sale más barata que una cuota mensual. Si tienes catálogo y ventas constantes, pagar una cuota fija empieza a compensar frente a ceder un porcentaje de cada venta para siempre.

¿Y las librerías físicas? IngramSpark

Cuando subes una tapa blanda a KDP, consigues que Amazon pueda imprimirla y vendérsela a sus clientes. IngramSpark es otra cosa: mete el libro en el catálogo del gran mayorista que usan librerías y bibliotecas para hacer sus pedidos.

Desde 2023 no cobra por dar de alta un título, ni impreso ni ebook. De cada venta descuenta el descuento comercial que tú elijas, el coste de impresión y una pequeña tarifa de acceso al mercado.

Estar en el catálogo de Ingram no significa que tu libro aparezca mañana en un escaparate. Significa que un librero puede encontrarlo en su sistema y pedirlo. Si quieres que se plantee tenerlo en la estantería, tienes que comportarte como una editorial. La guía de IngramSpark indica que un descuento del 53 al 55 % con el libro marcado como retornable es lo que da la máxima disponibilidad, y avisa de que ningún descuento garantiza que nadie lo compre.

Las devoluciones son el riesgo que KDP te ahorra: una librería pide diez ejemplares, vende cuatro y devuelve seis, y el coste es tuyo. Con un 55 % de descuento, además, el margen por ejemplar baja mucho.

Una advertencia para quien escribe en español: la red de Ingram es muy fuerte en el mundo anglosajón, pero en España buena parte de las librerías trabaja con distribuidoras nacionales. Para un libro en castellano, IngramSpark abre sobre todo la puerta internacional y la de las librerías online.

No hace falta elegir entre KDP e IngramSpark. La combinación habitual es KDP para Amazon, con la distribución ampliada desactivada, e IngramSpark para todo lo demás. Así evitas que el mismo libro llegue al mismo mayorista por dos caminos.

Y aquí la maquetación deja de ser un trámite. IngramSpark es bastante más exigente que KDP con los archivos: PDF de imprenta, sangrados correctos y su propia plantilla de cubierta con el lomo calculado para el papel elegido. Un archivo que KDP acepta sin problemas puede volver rechazado.

Un libro, varios productos

Hasta aquí he hablado de vender el mismo libro en más sitios. Falta la otra mitad: sacar más productos del mismo libro.

Kathryn Le Veque publica novela romántica histórica desde 2012, lleva 165 libros y saca entre ocho y diez al año. En un artículo para BookBub de septiembre de 2026 explica que trata cada formato de forma distinta.

El ebook es su fuente principal de ingresos y también su herramienta para captar lectores. Regala primeros libros de serie y vende packs de tres a 0,99 dólares. No busca ganar con ellos, sino que el lector empiece la serie y compre el resto a precio normal.

La tapa blanda es, en sus palabras, una tarjeta de visita. En las convenciones a veces regala más ejemplares de los que vende. Un libro que le cuesta unos 4 dólares fabricar puede acabar convirtiéndose en un lector que compra decenas de títulos. El audiolibro, que al principio casi nadie quería producir, es hoy una fuente de ingresos importante para ella. Con las traducciones (unos 40 libros a cinco idiomas) es más prudente: reconoce que le han dado poco dinero.

Su catálogo no es extrapolable a quien acaba de publicar su primera novela. El razonamiento sí: la unidad que importa no es lo que gana cada ejemplar, sino lo que vale un lector durante toda su relación con tus libros.

Visto así, un manuscrito puede convertirse en ebook, tapa blanda, tapa dura, audiolibro, pack de serie, edición especial, traducción o relato gratuito para captar suscriptores. Y aquí hay algo que conozco bien: cada uno de esos productos necesita su propia maquetación. La tapa dura lleva otro formato y otra cubierta, el pack necesita un interior unificado y la edición especial pide un cuidado que la de bolsillo no tiene. En un mercado lleno de libros hechos a toda prisa, un interior bien resuelto es de las pocas cosas que el lector nota en cuanto abre el libro.

Comparativa de plataformas

Precios consultados a finales de septiembre de 2026, en dólares, que es como los publican. Salvo que se indique lo contrario, las tarifas de Stripe o PayPal (en torno al 3 % más 0,30 dólares) se pagan aparte.

Plataforma Para qué sirve Modelo Coste
StoryOrigin Captar lectores, intercambios, reseñas Suscripción Gratis para entregar archivos; 10 $/mes o 100 $/año para recoger correos. Venta directa vía Lemon Squeezy: 5 % + 0,30 $
Payhip Tienda propia de ebooks y productos digitales Comisión o suscripción Gratis con 5 % por venta; 29 $/mes con 2 %; 99 $/mes sin comisión
Gumroad Venta directa muy sencilla Comisión 10 % + 0,50 $ por venta directa; 30 % si llega desde su marketplace (pago incluido)
Laterpress Venta directa y novela por entregas Comisión cero 0 % en ventas directas; hasta 15 % con sus funciones opcionales de descubrimiento
Draft2Digital Distribución wide de ebook e impreso Comisión Aprox. 10 % del precio de venta; 20 $ de alta en cuentas nuevas; 12 $/año si ganas menos de 100 $
PublishDrive Distribución wide de ebook, impreso y audio Suscripción Gratis: 1 ebook en 3 tiendas; Starter: 16,99 $/mes (13,99 en anual) para 3 títulos
IngramSpark Librerías, bibliotecas y mayoristas Descuento comercial Alta gratuita; cedes el descuento que elijas (53 a 55 % para librerías) más la impresión
KDP Amazon Regalías Alta gratuita; Amazon se queda parte del precio. KDP Select exige exclusividad del ebook

La decisión de verdad: Kindle Unlimited o no

Todo lo anterior choca con una excepción. Si metes tu ebook en KDP Select para estar en Kindle Unlimited, aceptas periodos de exclusividad digital de 90 días. Durante ese tiempo, ese ebook no puede estar en Kobo, Apple Books, Payhip, Laterpress ni en tu propia web.

La exclusividad afecta solo al ebook. La tapa blanda, la tapa dura y el audiolibro pueden distribuirse donde quieras.

Así que la elección real es esta: Kindle Unlimited para el ebook, o distribución wide y venta directa. No es una casilla más al publicar, es una decisión de modelo de negocio.

¿Cuál funciona mejor? Como vimos, la encuesta de Written Word Media no encuentra diferencias entre unos y otros. Depende del género, del catálogo y de tu audiencia. Un dato del estudio del principio para tenerlo en cuenta: los libros sin IA detectada perdieron más terreno justo en los géneros con más presencia en Kindle Unlimited.

La trampa de todo esto

Puedes darte de alta en siete plataformas y no vender un libro en ninguna. Diversificar también puede ser una forma sofisticada de procrastinar.

Amazon sigue teniendo algo que casi ninguna alternativa ofrece: millones de personas con la tarjeta guardada buscando qué comprar. Tu tienda en Payhip no las tiene. Y quedarte con el 95 % de una venta que nunca ocurre sigue siendo cero euros.

Por eso la conclusión no es abandonar Amazon. Es dejar de depender solo de Amazon.

Si empezara hoy

No intentaría estar en todas partes. Me centraría en tres cosas:

  1. Un buen libro. Ninguna plataforma arregla un libro mal escrito, mal editado o mal maquetado.
  2. Un sitio donde puedan descubrirme y que pueda mantener en el tiempo: vídeo, pódcast, SEO o colaboraciones, lo que encaje con mi género.
  3. Una forma de volver a encontrar a mis lectores, como una newsletter con un buen motivo para suscribirse.

A partir de ahí, una capa cada vez. Si los libros empiezan a moverse, probaría la distribución wide, la venta directa, la tapa dura, el audio o IngramSpark. Pero de una en una.

La IA puede fabricar libros a millares. Lo que le cuesta mucho más es fabricar mil personas esperando tu próximo libro. Por eso la pregunta que me hago ahora no es dónde publico mi próximo libro, sino qué estoy construyendo alrededor de él.

Si estás preparando varias ediciones de tu libro (tapa blanda, tapa dura, ebook o un pack de serie) y quieres que cada una esté lista para KDP e IngramSpark, escríbeme y lo vemos.

Fuentes