Una plantilla es una herramienta que sirve de base para hacer otra cosa. En este caso, una plantilla prediseñada en Word y en InDesign es un recurso para hacer libros.

Es decir, la plantilla es un instrumento de trabajo como cualquier otro, pero no hace el trabajo de una persona.

En la tienda se venden productos y servicios, no personas; por tanto, vendemos plantillas y cubiertas prediseñadas, pero no diseñadores ni maquetador.

Y ofrecemos el servicio de maquetación y de cubiertas personalizadas, pero no ponemos a la venta a quienes las hacen.

Las plantillas prediseñadas no suplantan a maquetadores ni diseñadores, sino que los ayudan a ejecutar su trabajo.

Es importante destacar esto porque tal vez no se comprenda del todo el objetivo que tienen nuestros productos. Queremos explicarlo para que no queden dudas.

Las plantillas prediseñadas como un recurso de trabajo más

Adobe InDesign es un software que ayuda al diseñador o al maquetador a componer publicaciones. Por su parte, Photoshop contribuye a retocar imágenes y diseñar cubiertas de libros.

A su vez, estos programas poseen funcionalidades que hacen que el trabajo del profesional sea más ágil. En InDesign, por ejemplo, encontramos los estilos GREP, los scripts y tantos otros.

Incluso la búsqueda con Buscar/Cambiar y la creación de estilos de párrafos son recursos del programa; herramientas de las que el profesional de la edición puede echar mano todas las veces que necesite.

Los archivos de fuentes, la tipografía, también con una herramienta con la que cuenta el profesional para maquetar libros.

En ningún caso una plantilla se maqueta por sí sola o se compone apretando un botón.

«¿Las plantillas permiten maquetar un libro sin tener conocimientos de diseño editorial?»

La plantilla no va a impedir que alguien lo haga, pero la cuestión no es esta, sino cómo se hace.

Cualquier persona puede usar nuestras plantillas prediseñadas gratuitas y de pago; sea para maquetar una novela, una tesis o cualquier otro tipo de publicación. Que lo haga bien y de manera profesional es harina de otro costal.

¿Por qué? Porque la plantilla es una herramienta, no un artificio mágico que ejecuta el trabajo.

Esto no significa que un autor o cualquier persona no pueda lograr lo que quiere con nuestras plantillas. Lo que sí hay que tener en cuenta es que…

Un libro quedará maquetado de acuerdo al dominio de la composición de libros que tenga quien lo haga.

Plantilla prediseñada Wendy abierta en Adobe InDesign.
Plantilla prediseñada Wendy abierta en Adobe InDesign.

Comparaciones para entender por qué la plantilla es una herramienta o recurso de trabajo

Las plantillas cumplen la misma función de un programa o las fuentes; no hace el trabajo por arte magia, sino gracias a «los magos».

Igual que en Los Tres Cerditos y el Lobo Feroz

Las plantillas son como los ladrillos o la paleta de un albañil respecto a una casa. Son herramientas o materiales con los que trabajar, pero no son el albañil.

Para edificar una vivienda se necesitan materiales y herramientas; y también hay que contratar albañiles, techadores, electricistas, plomeros o lampistas, etc.

¿Recuerdas cómo eran las casas que levantó cada uno de los tres cerditos en el cuento? ¿Cuán buena era cada una, cuánto tiempo demandó erigirlas y en qué condiciones?

Para hacer libros también se necesitan profesionales que sepan hacer su trabajo.

Nos referimos a autores, ilustradores, editores, correctores, diseñadores, maquetadores, y un largo e interesante etcétera.

Y una plantilla es una herramienta como cualquier otra: como las fuentes, las fotografías, las imágenes, los iconos, etc.

¿O es que no usamos plantillas predeterminadas que vienen en los programas para agilizar nuestro trabajo?

¿Acaso Adobe y Microsoft no ofrecen plantillas con sus programas para facilitarnos la labor?

¿O Blurb, Amazon KDP, Bubok y otras plataformas, no ofrecen plantillas de libros?

¿Quién no usa plantillas de Word, de PowerPoint o de Excel? ¿Cuántos usamos plantillas para redes sociales o mockups para crear composiciones fotográficas realistas?

Entonces, ¿qué impide usar plantillas prediseñadas de libros para ser más eficaces y ágiles con nuestro trabajo?

Del mismo modo que las paletas son un instrumento para el albañil las plantillas lo son para el maquetador.
Del mismo modo que las paletas son un instrumento para el albañil las plantillas lo son para el maquetador.

Las plantillas de las páginas web

Raramente una página web o blog se construye desde cero; siempre se hace con una plantilla predeterminada de base.

¿Que se pone la plantilla y la página web queda montada? Sí, aunque la clave está, nuevamente, en el cómo.

¿Se necesitan conocimientos para obtener o comprar una plantilla? No, solo seguir los pasos que indica la tienda online.

¿Es necesario formarse para instalar la plantilla? Muy poco, y tal vez con algún tutorial se logre instalar el tema.

¿Se necesitan conocimientos para personalizar el tema de la web y hacerlo correctamente? Definitivamente sí, a menos que quieras que tu web sea un churro o no funcione.

Pues, con las publicaciones sucede lo mismo; se presenta exactamente la misma situación para las plantillas prediseñadas para libros.

El trabajo de un profesional es algo que defendemos y defenderemos siempre, porque no existen pócimas mágicas para crear y publicar libros.